Cómo solicitar una subvención.

El proceso es siempre el mismo aunque cambie la convocatoria: comprobar que cumples, reunir la documentación, presentar en plazo y justificar después. Lo explicamos en ese orden, y señalamos dónde se cae la mayoría.

1 · Antes de nada: el certificado digital

Casi todas las solicitudes se presentan por sede electrónica y exigen certificado digital o Cl@ve. Obtenerlo lleva su tiempo y es el primer muro real: de nada sirve tener la convocatoria localizada si el día que abre el plazo no puedes firmar.

Si no lo tienes, resuélvelo antes que cualquier otra cosa.

2 · Comprobar que cumples de verdad

Hay tres requisitos que aparecen en casi todas las bases: estar dado de alta en la actividad, estar al corriente con Hacienda y la Seguridad Social, y no incurrir en las prohibiciones para ser beneficiario que recoge la Ley General de Subvenciones.

A partir de ahí, cada convocatoria añade los suyos: tamaño de empresa, sector, ubicación, antigüedad o tipo de inversión. Leer las bases completas es tedioso y es exactamente donde se decide si vas a perder el tiempo o no.

3 · El error que más solicitudes tumba

Empezar el gasto antes de tiempo. La mayoría de convocatorias fijan una fecha a partir de la cual el gasto es subvencionable, y lo anterior no cuenta. Si firmas el presupuesto o pagas la factura antes, ese importe queda fuera aunque el proyecto sea impecable.

Es un error irreversible: no se arregla con alegaciones.

4 · Presentar y esperar

La solicitud suele incluir un formulario, una memoria del proyecto y la documentación que acredite los requisitos. Muchas líneas son de concurrencia competitiva, es decir, se compara tu proyecto con los demás según un baremo publicado: cuanto mejor explicado esté, más puntúa.

Otras son de concurrencia simple y se conceden por orden de entrada hasta agotar el presupuesto. En esas, presentar el primer día importa mucho más que la memoria.

5 · Justificar, que es donde se pierde el dinero

Cobrar la ayuda no cierra el expediente. Hay que acreditar que el gasto se hizo, que se pagó y que corresponde a lo aprobado, con facturas, justificantes de pago y, según el caso, evidencias del resultado. Una justificación incompleta obliga a devolver la parte no acreditada, con intereses.

Por eso conviene organizar la documentación desde el primer día y no cuando llega el requerimiento.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena pedirla si el importe es pequeño?

Haz la cuenta del tiempo. Si el expediente te va a costar varias jornadas de trabajo y la ayuda cubre poco, puede no compensar. Nosotros te lo decimos con franqueza en el diagnóstico, aunque signifique que no nos contrates.

¿Puedo presentarla yo mismo?

Claro, y en convocatorias sencillas es perfectamente razonable. Donde suele compensar delegar es en las de concurrencia competitiva con memoria técnica, y sobre todo en la justificación, que es lo que más gente subestima.

¿Dónde veo las convocatorias abiertas?

En la Base de Datos Nacional de Subvenciones, que es la fuente oficial. Nosotros la volcamos en un buscador de subvenciones con los plazos y el ámbito, para que sea más fácil de mirar.

¿Prefieres que lo llevemos nosotros?

Te decimos si hay una línea que te encaje, preparamos el expediente y lo justificamos. Y si no te encaja ninguna, te lo decimos igual.

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