Subvenciones para contratación.

Contratar sale caro, y hay líneas públicas que ayudan a amortiguarlo. El problema es que se mezclan bonificaciones automáticas de la Seguridad Social con subvenciones que hay que pedir y justificar, y no son lo mismo ni se gestionan igual.

Bonificación no es lo mismo que subvención

La bonificación se aplica en el boletín de cotización si cumples los requisitos: no hay concurrencia ni convocatoria, aunque sí obligaciones de mantenimiento del empleo. La subvención se solicita, compite con otras y se cobra después de justificar.

Confundirlas es el error más habitual: mucha empresa da por hecho que «tiene una ayuda» cuando lo que tiene es una bonificación aplicada por su gestoría, o al revés, deja pasar una convocatoria pensando que se aplicaba sola.

Qué colectivos suelen tener línea propia

Las convocatorias autonómicas suelen priorizar contratación indefinida, jóvenes, mayores de 45 años, personas con discapacidad, mujeres en sectores masculinizados y desempleados de larga duración. También hay líneas para el primer trabajador de un autónomo.

Los importes y los requisitos cambian en cada convocatoria y por comunidad. Las abiertas ahora mismo están en nuestro buscador de subvenciones, con los datos oficiales de la BDNS.

El requisito que más caro sale

Casi todas exigen mantener el puesto durante un periodo, que suele ir de uno a tres años. Si el trabajador se va antes y no lo sustituyes en plazo, hay que devolver la ayuda —a veces íntegra, a veces prorrateada— con intereses de demora.

Por eso conviene pedirla solo si la contratación se iba a hacer de todos modos. Contratar porque hay ayuda suele acabar mal.

Cómo encaja con tu plan de plantilla

Una ayuda a la contratación solo tiene sentido dentro de una decisión que ya has tomado. Si el puesto es necesario, la ayuda mejora la cuenta del primer año y poco más; si no lo es, el compromiso de mantenimiento convierte la ayuda en una atadura de dos o tres años.

Nuestra recomendación práctica: decide la contratación por el negocio, y solo después mira qué línea encaja. Es el orden inverso al que sigue casi todo el mundo, y es el que evita devoluciones.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedirla si ya he contratado?

Depende de la convocatoria: algunas admiten contrataciones de los meses anteriores y otras exigen que el contrato sea posterior a la solicitud. Es lo primero que hay que mirar, porque no tiene arreglo posterior.

¿Se puede combinar con una bonificación?

A veces sí y a veces son incompatibles. Las bases lo indican, y cobrar dos incentivos incompatibles por el mismo contrato obliga a devolver uno.

¿Lo gestionáis vosotros?

Nosotros nos ocupamos de la parte de subvenciones: detectar la línea, preparar el expediente y justificar. La gestión laboral y las bonificaciones de cotización corresponden a tu gestoría o asesoría, y trabajamos coordinados con ella.

¿Vas a contratar este año?

Cuéntanos el perfil y la comunidad y te decimos si hay alguna línea abierta que encaje, y qué compromisos asumirías al pedirla.

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