Fiscalidad de Melilla
Por qué tu factura del Kit Digital no lleva IVA, sino IPSI
Empecemos por lo que NO va a pasar: nuestra factura no llevará el IVA que se aplica en la Península. No es cortesía nuestra, es que la Ley 37/1992 (art. 3) excluye a Melilla del territorio donde ese impuesto tiene efecto, igual que le pasa a Ceuta o a Canarias. En su lugar entra en juego el IPSI —Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación—, creado por la Ley 8/1991 y desarrollado por la propia Ciudad Autónoma en su ordenanza fiscal (BOME nº 5625, de 12 de febrero de 2019).
La segunda pieza responde a quién paga y cuándo. Summum trabaja desde la Península y no cuenta con local en Melilla; tu empresa, en cambio, sí está establecida allí. Esa combinación concreta dispara la llamada inversión del sujeto pasivo (art. 12.2 de la Ley 8/1991, recogido palabra por palabra en la propia ordenanza melillense): quien tiene que declarar y pagar el impuesto no es quien presta el servicio, sino quien lo recibe. Verás una factura nuestra sin IVA y sin IPSI repercutido, y serás tú —o tu asesoría, si la tienes— quien presente la autoliquidación ante la Ciudad.
La tercera pieza es la que de verdad varía según lo que compres: el tipo aplicable. La ordenanza melillense pone un 4 % como tipo general para cualquier servicio, pero abre una excepción al 0,5 % limitada a dos categorías muy concretas —publicidad y marketing, y servicios prestados por vía electrónica—, agrupadas junto con el transporte colectivo de viajeros y algún servicio de gestión del juego que no tiene nada que ver con nosotros. Una campaña de publicidad o marketing digital entra en ese 0,5 %; un ERP o un CRM, al no figurar en esa lista concreta, se queda en el 4 % general. El tipo exacto de cada servicio se fija contigo antes de emitir factura, nunca después.
Queda una cuarta pieza que no conviene pasar por alto: el IPSI soportado en servicios NO se recupera más adelante (art. 20.3 de la Ley 8/1991), al revés de lo que ocurre con el IVA, que la mayoría de empresas peninsulares se deduce sin problema en su declaración trimestral. Súmale que el propio Kit Digital nunca subvenciona impuestos indirectos —es así en cualquier ciudad, no solo en Melilla—, de modo que ese IPSI corre siempre por cuenta del beneficiario. La cuenta final, para una empresa melillense, incluye entonces un coste que a una empresa peninsular le suele salir neutro. Esto no descarta pedir el Kit Digital: solo hay que meterlo en el presupuesto desde el primer cálculo, y por eso te lo dejamos aquí por escrito, ley en mano, para que tu propia asesoría lo revise si lo prefiere. Cuéntanos tu caso.